jueves, 25 de julio de 2019

Elabora conservas caseras.


Si tienes planeado crear tu propio huerto o ya lo tienes, sabrás o aprenderás que hay picos de producción de ciertos alimentos. Por ejemplo, cuando empiezan a madurar los tomates puedes tener una sobreproducción y no poderlos consumir en el momento, con lo que si no los guardas bien se podrían estropear y estaríamos ante una situación de mal uso de comida, desechando parte de la producción y de tus esfuerzos
Para que esto no suceda, a lo largo de los años, se han ido gestando y creando metodologías de almacenado de los productos, conocidas como conservas, que evitan la putrefacción de los alimentos y permite conservarlos durante largos periodos de tiempo. Muchas de ellas se pueden hacer en casa, y es por eso que hoy en este artículo vamos a conocer cómo elaborar conservas caseras.
Si estás leyendo este post es porque te preocupa tu salud y te gusta estar bien, ¿verdad?. Elige frutas y verduras ecológicas y cuídate desde fuera con productos de higiene y cosmética BIO. Recuerda que la alimentación ECO es la mejor opción para ti y para la naturaleza.
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5 maneras de elaborar conservas caseras

Salazón

Usamos sal para eliminar la humedad y las bacterias del producto. Se recomienda realizar el proceso que a continuación explicaremos con judías verdes, coles (conocido como chucrut), patatas u otras hortalizas que sean duras y crujientes aunque tendrán un pequeño cambio de gusto por la aparición de ácido láctico al entrar en contacto con la sal.
Ingredientes necesariossal gruesahortalizas y verduras.
Elaboración paso a paso:
  1. Usamos un recipiente con tapa hermética (olla, barril, tarro, etc.) del tamaño adecuado según la cantidad de hortalizas a secar.
  2. Colocamos una capa de sal en la parte baja del recipiente.
  3. Se cortan las hortalizas y se coloca una capa fina encima de la sal.
  4. Colocamos otra capa de sal y otra de hortalizas.
  5. Repetimos la aplicación hasta llenar el recipiente o terminar las hortalizas.
  6. Finalizamos con una última lámina de sal.
  7. Con un mortero de madera apretamos y comprimimos las hortalizas.
  8. Cerramos con una tapa hermética y dejamos en un lugar fresco y seco.
  9. Cuando deseemos usarlas, abrimos la tapa, sacamos la cantidad de judías u hortalizas deseada, las dejamos reposar 30 minutos en agua abundante para que pierdan la sal y ya podemos proceder a su cocción.
Posibles problemas: un problema que puede aparecer es que no haya suficiente cantidad de sal, con lo que las bacterias pueden aparecer y estropear el producto. Si el cierre no es hermético puede aparecer moho, lo que dañará nuestra conserva.
Envasado al vacío
Se realiza mediante el uso de tarros o botellas. Lo utilizamos en la mayoría de frutas y con tomate o salsa de tomate. Los tarros esterilizados no contienen rastro de vida e impiden cualquier contacto con organismos exteriores, lo que mantiene a los productos en perfecto estado.
Ingredientes necesarios: frutas, agua, sal (para los tomates) o azúcar (para el resto de las frutas).
Elaboración paso a paso:
  1. Esterilizar los tarros sumergiéndolos en agua hirviendo durante 10 minutos.
  2. Colocamos la fruta limpia o los tomates pelados dentro de los tarros.
  3. Añadimos la solución de agua con sal (salmuera) o de agua con azúcar (almíbar). Son 100 gramos de sal por 1 litro de agua o 100 gramos de azúcar por 200 ml de agua y debemos hacer la cantidad necesaria para poder cubrir todo nuestro producto. Vertimos estas soluciones hasta llenar el tarro, pero sin que toque el tapón metálico y cerramos el tarro.
  4. En una olla o cuenco colocamos los tarros y añadimos agua para hervir. Una vez hierva, bajamos a fuego lento y dejaremos los tarros de frutas blandas durante 10 minutos, los de frutas de hueso o cítricos 15 minutos, y los tomates 30 minutos.
  5. Paramos el fuego, sacamos los tarros y dejamos enfriar para posteriormente guardar en un lugar frío y seco.
Precauciones y posibles problemas: el problema principal de esta elaboración es que el tarro no quede correctamente esterilizado, lo que convertiría nuestra conserva en un proceso de putrefacción. Debemos asegurarnos de realizar tal proceso correctamente y que los tarros cierren de forma idónea.
conservas caseras
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Encurtido

En este método de conservación de alimentos se usan las especias para condimentar frutos y hortalizas, se añade vinagre, preferentemente de vino, que servirá para conservarlas. Este método se usa especialmente con tomates, pepinillos, ajos y cebollas, pero se puede hacer con cualquier hortaliza: berenjenas, coliflor, brócoli, etc.
Ingredientes: una rama de canela, 20 granos de pimienta, dos cucharadas de semillas de mostaza, 3 dientes de ajo, una cucharadita de clavos, una guindilla (opcional). Puedes añadir o sacar las especias que quieras según tu gusto. Vinagre de vinoHortalizas.
Elaboración paso a paso:
  1. Se colocan las hortalizas en sal o salmuera (110 gramos de sal por litro de agua) y se dejan reposar 3 días si están en salmuera, 8 horas si las dejamos en sal.
  2. Escurrimos y enjuagamos bien los alimentos.
  3. Colocamos en tarros previamente esterilizados los ingredientes.
  4. Ponemos el vinagre y las especias a hervir durante 3 minutos.
  5. Añadimos la mezcla de vinagre y especias en los tarros hasta que llenen los huecos pero sin que toquen la tapa metálica.
  6. Guardamos los tarros en un lugar limpio, seco y fresco.
Precauciones y posibles problemas: nuevamente el principal problema en éste proceso es la esterilización de los tarros y el cerrado hermético de éstos. Debemos tener en cuenta su importancia para prevenir posibles daños.
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Mermeladas

consiste en la cocción de fruta en azúcar para mantenerlas en buen estado. Es un proceso sencillo pero lento que necesita de nuestra atención y presencia. Se utiliza especialmente en frutas pero también en verduras como cebolla, pimiento o tomates.
Ingredientesazúcar o se puede sustituir por miel, jugo de limón, frutas o verduras.
Elaboración paso a paso:
  1. Ponemos las frutas cortadas o enteras (según su tamaño) en un cazo a fuego lento.
  2. Añadimos el jugo de limón, un limón por kg de fruta, y dejamos calentar a fuego lento, removiendo de vez en cuando para que no se enganche.
  3. Añadimos azúcar al gusto y según la fruta que utilicemos. Si es muy dulce ponemos menos azúcar que si es más amarga, por ejemplo, si hacemos mermelada de limón pondremos la misma cantidad de azúcar que de limón mientras que si la hacemos de fresa pondremos la mitad de azúcar. Los gramos de azúcar pueden variar según tu gusto.
  4. Dejamos cocer hasta que hierva y se vaya solidificando en una masa.
  5. Retiramos del fuego y echamos la mermelada en tarros calientes esterilizados que se taparán y se podrán guardar en un lugar limpio, seco y fresco.
Precauciones y posibles problemas: debemos lavar bien las frutas y verduras previamente a su cocción para asegurarnos de que se encuentran en un buen estado. A su vez es imprescindible asegurar la esterilización de los tarros y su cerrado hermético.

Congelación

Mediante este proceso las frutas y verduras perduran largo tiempo sin estropearse y sin perder sus propiedades principales. Las alcachofas, habas y judías, coliflores o pimientos son fáciles de congelar sin ningún proceso previo. Las calabazas y tomates es mejor congelarlos batidos, en crema o puré. Las demás frutas y verduras pueden congelarse tras un proceso de escaldado o cocidos.
Ingredienteshortalizas o frutas.
Elaboración paso a paso:
  1. Lava las frutas y verduras
  2. Córtalas en tiras o trozos pequeños
  3. Hierve agua en una olla
  4. Escalda las verduras: sumerge las verduras o frutas durante 20 segundos en el agua hirviendo y sácalas a continuación
  5. Deja secar las verduras
  6. Colócalas en tarros y deja enfriar a temperatura ambiente antes de ponerlas en el congelador
Precauciones y posibles problemas: debes asegurarte que las verduras y frutas que vas a congelar están en perfecto estado ya que sino al descongelarlas te encontrarás con las verduras en estado de putrefacción. También es importante esperar a que el tarro y las verduras se enfríen porque si no se podría romper el tarro y por precaución deberemos tirar todo el producto.
Esperamos que te haya sido útil este artículo y que puedas utilizar estos métodos en tu rutina de preparado y de recolecta del huerto.

sábado, 19 de enero de 2019

Claves para definir el precio de tu producto o servicio

El precio de tu producto debe cubrir los costos de la materia prima, insumos, la mano de obra, tecnología, alquiler de local, arbitrios, mantenimiento de equipos, sueldos, entre otros factores. ¡Descúbrelos a continuación! 

Definir precios no debe ser tomado a la ligera por los emprendedores, pues hay una serie de constantes que un empresario debe tener en cuenta para adoptar la mejor decisión.
Precio es la valoración de un bien o servicio acordada entre el consumidor que lo requiere y el proveedor que lo oferta. 
Por lo general, el vendedor ofrece un bien o servicio a un determinado precio y el consumidor responde de forma positiva, neutra o negativa a esta propuesta. Por ejemplo, el plato de ceviche se ofrece a S/ 15, pero los consumidores solo están dispuestos a pagar S/ 10.
A continuación analicemos qué factores debes tener en cuenta para fijar el precio de tu producto o servicio: 

1. Costos y margen de ganancia

Dependiendo del tipo de estrategia que sigas, el precio de tu producto debe cubrir los costos de la materia prima, insumos, la mano de obra, tecnología, alquiler de local, arbitrios, mantenimiento de equipos, sueldos, entre otros factores utilizados en su elaboración.
Recuerda que la diferencia entre lo que paga el usuario o consumidor final y lo que costó el producto, representa el margen de ganancia del productor.

2. El tipo de producto

Si se trata de un producto de primera necesidad (por ejemplo, alimentos) o suntuario (joyas, accesorios), tiene complementos y/o sustitutos. Por ejemplo:
  • Si sube el precio del pollo, su demanda no retrocedería significativamente porque es un producto básico en la canasta familiar.
  • Si sube el precio de la mantequilla, la demanda se reducirá porque las personas preferirán consumir mermelada.
  • Si baja el precio de los sánguches, aumentará la demanda de este producto y de las gaseosas, porque son complementarios.
  • Si sube el precio de las entradas al teatro, se reduciría significativamente su demanda, porque no es un servicio prioritario.

3. El segmento de mercado al que te diriges

Tiene que ver con el nivel socioeconómico de los consumidores (ingresos, educación, trabajo) y la frecuencia y circunstancias de su compra y/o consumo (en el hogar, fuera del hogar, por ejemplo).

4. Antecedentes

¿Con qué frecuencia han variado los precios anteriormente y cómo han reaccionado los consumidores? ¿Cuál fue el comportamiento de la demanda?

5. Posicionamiento

¿Cuál es la valoración que le dan los consumidores respecto al producto que se está ofreciendo? Por ejemplo, si suben los precios de la educación privada (pensiones), la demanda del servicio no se reducirá tanto en aquellas universidades altamente reconocidas por su nivel educativo, dada la imagen y el prestigio de esas organizaciones. La gente valora el servicio y estaría dispuesta a sacrificar otros gastos, más no este.

6. La competencia

¿Los precios sugeridos del producto están por encima o debajo de lo que está ofertando los otros competidores? Esta estrategia es muy común pero debe analizarse todos los días pues los competidores mueven diariamente sus precios.